Cambio climático

¿Qué es el cambio climático? ¿Qué está alterando el equilibrio de nuestro planeta? ¿Y qué se puede hacer para evitar que la situación empeore?

El tema del clima se ha convertido en un problema de gran actualidad y, por lo tanto, es importante conocer claramente lo que está sucediendo en el mundo.

Efecto invernadero y calentamiento global

Durante la larga vida de nuestro planeta, el clima ha cambiado muchas veces, alternando épocas en las que la Tierra era más fría, como la Edad del Hielo, con épocas en las que las temperaturas eran definitivamente más suaves.

Calentamiento global

Incluso en la historia de la humanidad hay rastros de cambio climático: entre los siglos XIV y XIX, por ejemplo, el clima Europa fue decididamente más frío que en la época de los antiguos romanos.

Sin embargo, estos cambios se produjeron de forma natural y durante mucho tiempo.

En las últimas décadas, sin embargo, el aumento de las temperaturas ha sido muy rápido y sigue aumentando.

Esto sucede porque no es la Madre Naturaleza la que provoca tales cambios, sino la actividad humana responsable de la contaminación y la emisión de gases de efecto invernadero que sobrecalientan la atmósfera.

Cambio climático y calentamiento global

Según el sexto ciclo de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por su acrónimo en inglés Intergovernmental Panel on Climate Change) dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), fenómenos como olas de calor, sequías, lluvias torrenciales y deshielo serán cada vez más frecuentes en los próximos años.

No hay tiempo que perder para que las asociaciones e instituciones protejan el medio ambiente.

Entre los caminos a seguir está la reducción de gases de efecto invernadero y la descarbonización de los procesos económicos. 

La temperatura media global durante los últimos 50 años ha crecido a un ritmo que supera los datos registrados en dos milenios y seguirá haciéndolo hasta el 2050.

Solo entre 2011 y 2020 se ha producido un aumento de 1,09 ° C.

Esta es la alarma que ha suscitado el sexto informe sobre cambio climático del IPCC.

Según el informe, a medida que aumentan las temperaturas, fenómenos como olas de calor, fuertes lluvias, sequías y el derretimiento del hielo marino del Ártico y el Continente Antártico se volverán cada vez más intensos y frecuentes.

Ya se están produciendo «consecuencias irreversibles» sobre la salud de los océanos que, junto con el derretimiento de los glaciares, harán que los niveles del mar sigan aumentando durante el próximo siglo.

Los resultados del informe del IPCC, según la exsecretaria ejecutiva de la Convención de la ONU sobre Cambio Climático, la antropóloga, economista y analista costarricense Christiana Figueres, son «una llamada más de atención, como si no tuviéramos suficiente«.

Las cada vez más frecuentes olas de calor, incendios e inundaciones costeras son una señal de que «el cambio climático se acelera» a un ritmo que, según Figueres, el ser humano «no avanza: estamos muy atrás«.

Consecuencias cambio climático

Según Giovanni Mori, portavoz de Fridays for Future Italy, el informe no dice cosas desconocidas, pero adelanta algo nuevo: todavía es posible ralentizar el aumento de temperatura y bloquearlo en torno a 1,05 ° C.

Esto pone a la política frente a sus responsabilidades.

La urgencia de hacer algo es «dramática» y urge utilizar todos los recursos para abordar el problema.

Pasos en este sentido, explica el ambientalista Stefano Ciafani, podrían ser la financiación de obras para la descarbonización de la economía y la simplificación de los trámites para promover el uso de energías renovables.

También es necesario actualizar los planes nacionales de los países en cuanto a energía y clima para cumplir con los nuevos objetivos europeos que pretenden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en Europa en un 55 % para 2030.

También para Antonio Navarra, presidente del Centro Euromediterráneo de Cambio Climático, es necesario eliminar los gases de efecto invernadero y, sobre todo, el dióxido de carbono de la atmósfera.

«Un gran desafío tecnológico«, dice Navarra.

Consecuencias del calentamiento global

El último informe del IPCC se centra especialmente en el estado de la zona ártica, una de las más afectadas por el calentamiento global, que ha provocado «subida del nivel del mar, desoxigenación y acidificación«, explica Francesca Santoro, especialista del programa UNESCO-IOCM.

Deshielo cambio climático

El derretimiento del hielo marino y terrestre del Ártico, dice Santoro, tendrá «consecuencias catastróficas, principalmente en las ciudades costeras«.

De esta manera, los científicos están interpelando a los líderes mundiales, y fundamentalmente a los líderes de los mayores polos industriales del mundo, a tomar medidas urgentes a fin de evitar y reducir el impacto y las consecuencias del cambio climático.

Esto mismo es lo que establece el Protocolo de Kioto que establece objetivos vinculantes de reducción de las emisiones para 36 países industrializados y la Unión Europea.

Esos objetivos suponían una reducción media de las emisiones del 5 % en comparación con los niveles de 1990 en el quinquenio 2008-2012 (el primer período de compromiso) y un 18 % con respecto a los niveles de 1990 en el período comprendido entre 2013 y 2020.

Lamentablemente, ya no estamos hablando de catástrofes climáticas que sucederán dentro de 100 años, sino que las consecuencias de esta crisis ambiental están a solo unos pasos.

De hecho, los incendios e inundaciones que han tenido lugar en Grecia, Turquía, España y Alemania durante el transcurso de 2021 son sin dudas una señal de alarma para la toma de consciencia.


La opinión

Cuando se habla del cambio climático y en como conseguir reducir los gases de efecto invernadero, como el CO₂ entre otros muchos tipos de gases, la primera solución que exponen es la de reducirlos.

Pero esta solución no es suficiente, porque los remedios son insuficientes.

Intereses económicos

Existe por desgracia y a nivel mundial los grandes intereses económicos, que son los que realmente mueven el planeta.

Si algo no es rentable, no se hace, así de simple, y es por ello que el calentamiento climático está en una fase crítica.

El reciclaje está en auge, y es por ello su rentabilidad, aunque es insuficiente.

El reciclaje

Cuando compras algún producto, este trae un envase el cual también has comprado y te pertenece.

Si este envase que es tuyo y tiene un valor aunque sea pequeño, tú lo vas a reciclar y con esta acción estás regalando un valor el cual las empresas se van a lucrar con todos los envases regalados.

En España además de este lucramiento hay que pagar un impuesto, el impuesto del reciclaje que no es el impuesto de basuras, ojo.

Con esto quiero decir que el reciclaje es lucrativo, y por eso se recicla, lo que nos es lucrativo no se hace o se hace muy poco obligado por los pactos a nivel mundial.

El efecto muelle

El cambio climático está cambiando el mundo como ya sabemos y hay un punto de no retorno, pondré un ejemplo para que se entienda mejor:

Si cogemos un muelle y lo estiramos y luego lo soltamos, este volverá a su posición que estaba.

Esta es la teoría del cambio climático, si llegáramos a tiempo y todo volvería a su normalidad.

Pero si el muelle lo estiramos aún más y más, este ya no volvería a su posición que tenía, quedaría desformado.

Esta es la posición de no retorno la cual estamos rozando actualmente.

Con las soluciones actuales estamos claramente estirando el muelle más de lo que se debería, y no parece que esto vaya a cambiar.

Las soluciones al cambio climático mayormente las achacan a los ciudadanos corrientes, esto está bien, puesto que los habitantes del planeta son más de 7800 millones según Wikipedia.

Los datos

Pero yo voy más allá de estas soluciones, porque están las grandes empresas que la mayoría no tienen la menor intención de reducir toda la porquería que arrojan al medio ambiente, y no solo es el CO₂ sino productos contaminantes que van a parar al medio ambiente.

Ahora boy a arrojar datos para ver distintas perspectivas de contaminantes de CO₂, porque parece ser que hay un interés económico que está por encima de toda esta catástrofe.

Para fabricar un coche eléctrico se necesitan unas 12,9 toneladas de CO₂ de media y para un coche a gasolina 5,5 toneladas de CO₂.

El coche eléctrico necesita electricidad que no siempre sale de las energías renovables, sino de las centrales nucleares, los residuos de estas son el uranio y plutonio que son el agente más contaminante del planeta, el más peligroso, el que no hay manera alguna de destruirlo y que permanece en el planeta más de 24 mil años.

Contaminación buques

En el año 2018 habían 58.329 buques en el mundo, un buque contamina poco más o menos que 100 mil coches, pero de esto se habla más bien poco, sobre todo en poner remedio.

La contaminación de los aviones no es menos.

Un pasajero de avión sale por 258g CO₂ que es tres veces más que la de un coche, por lo tanto en un avión de 400 pasajeros contamina como 1200 coches.

En la actualidad hay unos 19.583 aviones en el mundo con capacidad de más de 100 pasajeros según el diario «El pais».

Hay millones de barcos hundidos en el fondo marino soltando gasoil al mar, pero de esto tampoco se habla porque cuesta demasiado dinero solucionarlo.

Hay toneladas de plástico en nuestros mares y océanos, e incluso una «isla» de plástico, prácticamente todos los peces tienen residuos de plástico en su organismo.

También tenemos los trenes y las fabricas, pero no me quiero extender, solo quiero poner de manifiesto de que parece que nosotros tenemos la culpa del cambio climático y que nosotros tenemos que poner el remedio y no es así, la culpa de todo es de la economía, del lucro, el propio ego humano que por su naturaleza se carga el planeta.

Nos invaden con el cambio climático, por todos lados, como si nosotros tuviésemos la solución y la solución la tienen ellos, los grandes mandatarios, las grandes multinacionales, ellos son los que tienen que poner solución a esto, nosotros solo podemos reciclar y poco más, pues al fin y al cabo somos marionetas que hacemos lo que ellos mandan.