¿Qué son los filtros de frecuencia?

Los filtros de frecuencia son unos circuitos electrónicos diseñados para dar una frecuencia especifica a cada altavoz. Saca el máximo rendimiento y calidad de sonido.

Los altavoces son elementos de alta precisión que están formados por multitud de componentes que todos juntos suman lo que finalmente resultará en nuestro altavoz con todas sus características como por ejemplo su frecuencia.

Se trata de piezas que forman un conjunto y que están específicamente diseñadas para producir sonidos a frecuencias concretas.

Echándole un vistazo en concreto a los filtros de los altavoces, tenemos que tener en cuenta que tenemos diferentes tipos de filtros, los filtros pasa bajos, los filtros pasa altos, los filtros pasivos de 3 vías y los filtros pasivos de 2 vías.

Vamos a detenernos para analizar con mayor detalle en qué consisten los filtros y por qué resultan elementos clave en los altavoces.

¿Por qué son tan importantes los filtros en los altavoces?

Se trata de filtros electrónicos que contienen como su propio nombre indica, elementos pasivos como son las bobinas, los condensadores y las resistencias.

Su función es la de dejar pasar solo aquellas frecuencias que contienen la información que se requiere y eliminar el resto de frecuencias, de esta forma lo que se consigue con los filtros es que solo las frecuencias útiles pasen eliminando así otras que no queremos pasar.

Según sus características, los filtros se diseñan para dejar pasar diferentes tipos de frecuencias, los filtros pasa bajos, se han diseñado para tratar de atenuar el paso de frecuencias más altas y dejar pasar las frecuencias más bajas, justo lo contrario ocurre con los filtros pasa altos, que permiten pasar las frecuencias más altas y tratan de aminorar el paso de frecuencias más bajas.

Esquema básico filtro
Esquema básico filtro

Los filtros de dos y tres vías permiten entre dos y tres filtrados específicos, se trata de una versión que juega con la posibilidad de tener múltiples filtros en una sola placa de circuito, de esta forma podríamos reunir en un filtro de dos o tres vías la capacidad de un filtro paso bajo, un filtro banda y un filtro de paso alto.

Gracias a los filtros podremos controlar la frecuencia de los altavoces y conseguir de esta forma encontrar el sonido que realmente queremos conseguir a través de nuestro altavoz y los filtros que contenga.

Escoger los filtros adecuados es fundamental para que la frecuencia de nuestro altavoz sea la que debería ser.

Cosas a tener en cuenta en un filtro pasivo

Muchas veces nos encontramos filtros pasivos pasa altos con una resistencia ¿para qué?, las resistencias como su nombre indica, dejan pasar menos tensión y por lo tanto menos volumen o decibelios, por lo tanto es un componente que a nuestro parecer “sobra” porque ya el volumen lo controlamos nosotros, y especifico que hablamos de un filtro pasivo de pasa altos, solo sería aplicable a filtros de dos y tres vías para regular lo que le llega a nuestros motores o tweeter.

La calidad de los materiales

Unas de las cosas más importantes en los filtros pasivos como activos es la calidad del sonido, esto lo comprobamos con los condensadores, si estos son polarizados nuestro sonido perdería algo de calidad al pasar por ahí, aunque según el condensador (polarizado) podría incluso a no notarse por su calidad.

Condensadores para filtros
Condensadores para filtros

Lo mejor para no tener pérdidas de calidad de sonido es usar condensadores no polarizados como los de poliéster (MKP y MKT) También tendremos en cuenta la potencia, si nuestro condensador solo soporta 50 voltios, difícil que resista una potencia de 1,000 vatios.

Al igual que las bobinas, si estas tienen un hilo fino no soportaran el calor generado por los amperios que pasan por ahí. Con las bobinas también hay que tener en cuenta la calidad del cobre.

¿Para qué sirven los filtros?

De forma genérica podemos definir los filtros de frecuencia como los componentes electrónicos diseñados para separar la señal de audio que deseamos reproducir en un altavoz en diferentes bandas de frecuencia.

Esto tiene lugar a partir de la frecuencia de corte y de los solapamientos que se producen entre sí mismas, que produce el envío de cada una de ellas a los diferentes drivers del bafle.

Filtro pasivo 3 vias

Como consecuencia del proceso tendrá lugar lo que se conoce como las “vías del altavoz», es decir, la cantidad de bloques de frecuencia en los que la señal musical del altavoz se divide.

Existe un número diferente de vías en función de las características de los filtros de frecuencia, pero lo más habitual son los de 2 y los de 3 vías.

Los primeros son sin duda los más comunes del mercado y dividen la señal musical en dos bloques de frecuencia, uno para los agudos y otro para los medios y graves.

Por su parte, los de tres vías cuentan con tres bloques de frecuencia, para agudos, medios y graves.

Tipos de filtros

Además de por el número de vías del altavoz, los filtros de frecuencia se pueden clasificar en función de otras características, ya que existen muchas clases diferentes.

Si atendemos a la orden, podemos afirmar que los filtros de mayor orden sufren una mayor caída y un menor solapamiento entre las distintas bandas y viceversa.

También es posible clasificarlos en función de los materiales con los que están construidos, algo muy importante puesto que pueden afectar de forma directa a la calidad del sonido del altavoz así como en la potencia eléctrica que éstos pueden soportar.

Pero si hay una clasificación más reconocida en el sector respecto a los filtros es la que distingue entre filtros pasivos y filtros activos.

Los filtros pasivos son filtros que no se alimentan de la corriente eléctrica y son incluidos en las consideradas como cajas pasivas del altavoz.

Normalmente están formados por diferentes piezas como pueden ser las resistencias, los condensadores y las bobinas.

Este tipo de filtros son sin duda los más habituales en la mayoría de altavoces del mercado y por la gran mayoría de fabricantes de bafles domésticos.

Los filtros activos se diferencian de los filtros pasivos en que necesitan alimentarse de la corriente eléctrica para su funcionamiento y por estar situados de forma mayoritaria en la sección de amplificación de los altavoces.

Es un filtro mucho menos habitual en el mercado ya que su uso está destinado en su mayoría para usos y actividades de índole profesional, como pueden ser los altavoces de monitorización, entre otros.

Vías del altavoz y número de drivers

Uno de los errores más habituales entre quienes cuentan con un conocimiento escaso del mundo de los altavoces es confundir el número de vías de un altavoz con el número de transductores o drivers que éstos tienen en su interior.

Los cierto es que ambos elementos no tienen por qué coincidir.

Y es que, por ejemplo, se puede dar el caso de un altavoz que tenga 2 vías con una frecuencia de corte concreta y que tenga a su vez un solo tweeter o un driver de medios y graves.

O también otro altavoz con dos vías, un tweeter y 4 drivers de medios y graves.

Es por tanto, algo que no tiene que tener una correlación directa.

En cualquier caso, si lo que se pretende es incrementar la potencia que el bafle puede soportar puede resultar de gran utilidad poner más drivers al altavoz.

Aunque generalmente es útil a bajas frecuencias, lo cierto es que el dispositivo puede adquirir una mayor presión acústica en el punto de escucha consiguiendo un resultado superior al que se puede conseguir si hubiera un solo driver.

Como se puede apreciar, los filtros de frecuencia resultan de vital importancia para el cuidado de cualquier altavoz y así prolongar en el tiempo la calidad de su sonido y su utilidad.

Un componente que suele pasar desapercibido pero que, sin duda, hay que tener muy en cuenta.